Bio´s Veneno

Yo debuté profesionalmente el día del niño de 1993 en el Velódromo Olímpico de México (D.F.), debuté como el guapo siniestro.

He luchado en Costa Rica, Panamá, México, Estados Unidos, Guatemala; perdí la máscara ante Gran Markus jr. En la arena México, el 17 de marzo del 2002 en la función denominada Apocalipsis en el ring.

Cabelleras ganadas, The Warrior (Panamá), Black Killer (Panamá), la primera en el Gimnasio Municipal de Chilibre y la segunda en el Gimnasio Kiwanis, el domingo 14 de julio del 2002, junto con Violencia, en la función denominada Guerra de Naciones, rapamos a Mr. México y le quitamos la máscara al Poder Mexica perdí la cabellera vs Gran Markus Jr., en la Arena México el 20 de nov. del 2002 en la Arena México en la función denominada la Revolución.

Fíjate que en el 2002 pasé de todo.

El 21 de noviembre de 2002 me operaron del hombro derecho, tuve 3 meses de incapacidad.

Cabelleras, gané la cabellera del súper brazo en la Arena Xochimilco, la cabellera del líder en la coliseo de Guadalajara, gané la cabellera de Johnny Reyna en el Poliforum Zamná en Mérida, gané la cabellera de Tony Rivera en la Arena Coliseo DF, gané la cabellera de Popitekus Jr. en el salón Adriana, Neza, gané la cabellera de Mr. México, Arena México, gané la cabellera del Cyborg en dos ocasiones en la Arena Naulcalpan, me rapó el Villano III en la Arena Naulcalpan, gané la máscara de Halcón Salvaje en la Expo Lucha en el Centro Banamex.

Mis llaves favoritas, variante de cangrejo invertido, lance espaldazo de la tercera cuerda y sentón de la tercera cuerda.

Maestros, Satánico, Negro Casas, Memo Díaz, Rambo, Kendo.

Fui campeón intercontinental medio, versión IWRG, campeón de parejas con Scorpio Jr., IWRG, campeón de tríos del Estado de México, con Scorpio Jr. y Cerebro Negro.

Fecha de nacimiento, 7 de diciembre, Panamá, República de Panamá.

Estuve ligado a la lucha libre desde muy pequeño, porque mis padres eran muy aficionados a las luchas, la lucha libre panameña estaba pasando por un momento impresionante, el Gimnasio Nuevo Panamá estaba abarrotado todos los viernes con luchadores locales, y que decir cuando figuras de la talla de Anibal Sr., Ray Mendoza, Mil Máscaras, Canek, o Perro Aguayo, entre otros hacían su entrada triunfal.

Eran finales de los 70s, cuando poco a poco asistíamos cada vez con mayor frecuencia a las funciones de lucha, definitivamente de tanto ir, ya nos iban ubicando los luchadores y era increíble cuando se tomaban el tiempo para saludarte, todas estas cosas fueron despertando un sentimiento de interes por las funciones, pero en realidad no estaba dentro de mis planes el convertirme en luchador profesional, cursé estudios primarios y secundarios en el Instituto Panamericano, un plantel muy completo en cuando al sistema educativo, complementado con una enseñanza de inglés impecable
también cursé estudios universitarios en la Universidad de Panamá y en la Universidad del Istmo, contabilidad y mercadeo respectivamente.

Con el tiempo mi papá se convirtió en promotor en Panamá en un período de constantes cambios políticos y económicos en Panamá, aún así la empresa registraba funciones periódicas con buena respuesta de la afición, en gran parte gracias a la creatividad de mi papá Chacho Medina, un personaje como hay pocos la verdad, quien conjugaba las figuras nacionales con las internacionales, siempre para el agrado del respetable, era obvio que la constante convivencia con los luchadores tanto nacionales como extranjeros, despertaban ciertas inquietudes, fascinación, interés, por la lucha libre pero no a tal grado de querer ser luchador, pero luego de un tiempo, hablando con mi mamá, me planteó las cosas de otro punto de vista, a veces uno nace para desarrollar ciertas actividades que se salen de lo común, y que tiene de malo probar o intentarlo, la vida es tan corta que uno no se da ni cuenta cuando ya pasó y todo lo que a uno le gustaba ya no se hizo, fue entonces cuando vine a México por primera vez, yo ya entrenaba desde hace muchos años, pero cuando llegué a visitar a mi hermana, resulta que mi cuñado, el Negro Casas y Memo Díaz, me tenían ya en un programa de lucha libre, luché con unas mallas que me prestó el Negro, claro que me quedaron chiquitas y unos botines de memo, recuerdo muy bien que mi capa era una toalla que decía coca cola pavor sentí cuando vi.

El velódromo con tanta gente, era una función gratuita y la verdad había que caminar un buen tramo hasta el ring, pero para sorpresa de todos, cuando el guapo siniestro, lanzó su primer golpe, todo el mundo supo que iba a hacer eso por el resto de mis días.


Activado desde 13 Septiembre 2008